Puntos de recarga: los tipos que existen y para qué sirve cada uno
No todos los cargadores son iguales ni cumplen la misma función. Repasamos las categorías de recarga y su papel en la infraestructura de movilidad eléctrica.
La conversación sobre el vehículo eléctrico suele simplificarse en una pregunta: dónde se carga. La respuesta es que no hay un único tipo de recarga, sino varios, pensados para situaciones distintas.
Por potencia
- Carga lenta: potencias bajas, pensadas para dejar el vehículo conectado durante horas.
- Carga semirrápida: potencias intermedias, habituales en entornos urbanos y de trabajo.
- Carga rápida y ultrarrápida: potencias altas, orientadas a repostar en minutos durante un viaje.
Por uso
La recarga doméstica, normalmente nocturna, cubre la mayor parte de la energía que necesita un vehículo particular. La recarga vinculada se instala en el lugar de trabajo o en aparcamientos de larga estancia. La recarga de oportunidad se sitúa en la vía pública y en corredores de largo recorrido.
La mayor parte de la energía se carga despacio; la carga rápida resuelve la excepción, no la norma.
Para el usuario, la experiencia depende menos de la potencia pura que de la disponibilidad, la interoperabilidad entre operadores y la información fiable sobre el estado de cada punto.